Trump firma billetes de dólar y rompe tradición de 165 años
Donald Trump se convirtió esta semana en el primer presidente de Estados Unidos en estampar su firma en los billetes de dólar, rompiendo una convención que se mantenía desde hace 165 años en la historia monetaria del país. La medida, que no requirió aprobación del Congreso, generó un intenso debate sobre los límites del poder ejecutivo y el simbolismo de la moneda nacional.
Una tradición que data de la Guerra Civil
Desde que el gobierno federal comenzó a emitir papel moneda durante la Guerra Civil en la década de 1860, los billetes estadounidenses han llevado únicamente las firmas de dos funcionarios del Departamento del Tesoro: el secretario del Tesoro y el tesorero de Estados Unidos. Esta práctica, establecida como norma administrativa y no como ley federal, buscaba transmitir un mensaje claro: el dólar representa la solidez institucional del país, no la figura de un mandatario en particular.
A lo largo de más de un siglo y medio, decenas de presidentes ocuparon la Casa Blanca sin alterar esta convención. Ni siquiera figuras con un fuerte sello personal en la política económica, como Franklin D. Roosevelt o Ronald Reagan, consideraron modificar las firmas que aparecen en el papel moneda.
Qué cambia en los billetes
Con la nueva directiva, la firma de Trump aparecerá en los billetes de dólar junto a las firmas tradicionales del secretario del Tesoro y el tesorero. Según fuentes cercanas a la decisión, la administración argumentó que el presidente tiene la autoridad para autorizar esta modificación, dado que el diseño de la moneda cae bajo la jurisdicción del poder ejecutivo a través del Departamento del Tesoro.
Los nuevos billetes con la firma presidencial comenzarán a circular de forma gradual a medida que se impriman nuevas series. Los billetes actualmente en circulación no serán retirados ni reemplazados, por lo que ambas versiones coexistirán durante años.
Reacciones encontradas en Washington y Wall Street
La decisión generó posiciones polarizadas tanto en el ámbito político como en el financiero. Críticos señalaron que la medida personaliza una institución que históricamente se ha mantenido por encima de la política partidista. Varios analistas compararon el gesto con prácticas más comunes en sistemas donde la imagen del líder se plasma de forma prominente en la moneda corriente.
Defensores de la medida, por su parte, argumentaron que se trata de un acto simbólico que no altera el valor ni la funcionalidad del dólar. Desde el entorno presidencial se destacó que Trump ya ha dejado su marca en múltiples ámbitos de la política estadounidense y que firmar los billetes es una extensión coherente de su estilo de gobierno.
El debate también tocó aspectos legales relevantes:
- No existe una ley que prohíba expresamente la firma presidencial en los billetes.
- La Constitución otorga al Congreso la facultad de acuñar moneda y regular su valor.
- Constitucionalist