Pentágono prepara semanas de operaciones terrestres en Irán
El Pentágono alista planes para operaciones terrestres limitadas en Irán, incluyendo asaltos a isla Jarg y zonas costeras del estrecho de Ormuz.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos prepara planes para semanas de operaciones terrestres limitadas en Irán, que incluirían asaltos a la isla de Jarg y sitios costeros cercanos al estrecho de Ormuz, según revelaron funcionarios estadounidenses al diario The Washington Post este 28 de marzo de 2026. La decisión final recae en el presidente Donald Trump, quien aún no ha autorizado ninguno de los escenarios propuestos.
Planes que van más allá de los bombardeos aéreos
Los planes del Pentágono contemplan incursiones de fuerzas de operaciones especiales y tropas de infantería convencional en territorio iraní. Según las fuentes consultadas, los objetivos bajo consideración tomarían «semanas, no meses» en completarse, aunque otro funcionario estimó un plazo potencial de «un par de meses».
Las operaciones se concentrarían en tres frentes principales. El primero es la isla de Jarg, un enclave estratégico en el noreste del golfo Pérsico que maneja aproximadamente el 90 por ciento de las exportaciones de crudo iraní. La administración Trump ha evaluado utilizar tropas estadounidenses para tomar esta isla como palanca de presión sobre Teherán y forzar la reapertura del estrecho de Ormuz.
El segundo frente abarca incursiones en zonas costeras cercanas al estrecho de Ormuz, vital para el tránsito del comercio petrolero mundial. El tercero, y más ambicioso, incluye operaciones terrestres en el interior profundo de Irán para asegurar el uranio altamente enriquecido almacenado en instalaciones nucleares subterráneas.
Despliegue militar masivo en la región
El Comando Central de Estados Unidos confirmó la llegada de una fuerza de tarea anfibia compuesta por aproximadamente 3.500 marines y marineros, liderada por el buque USS Tripoli. La 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines arribó a la región el 27 de marzo junto con aeronaves de transporte y combate, así como capacidades de asalto anfibio.
Además, el Pentágono prepara el envío de unos 3.000 soldados de la 82.ª División Aerotransportada al Medio Oriente. Según informes del diario Stars and Stripes, el Departamento de Defensa evalúa desplegar hasta 10.000 efectivos adicionales, que se sumarían a los aproximadamente 5.000 marines y 2.000 paracaidistas ya en camino hacia la región.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró: «Es responsabilidad del Pentágono realizar preparativos para otorgar al comandante en jefe la máxima capacidad de opciones. Eso no significa que el presidente haya tomado una decisión».
Irán refuerza sus defensas ante una posible incursión
Teherán no ha permanecido pasivo ante las señales de una posible operación terrestre. Irán ha intensificado los preparativos defensivos en la isla de Jarg, desplegando tropas adicionales, sistemas de defensa aérea escalonados y campos de minas extensos. Las fuerzas iraníes han colocado minas antipersonal y antiblindaje alrededor de la isla, incluyendo las playas donde las tropas estadounidenses podrían intentar un desembarco anfibio.
El presidente del parlamento iraní advirtió que sus fuerzas están «esperando» a las tropas estadounidenses, al tiempo que acusó a Washington de «planear en secreto una invasión terrestre» mientras habla de negociaciones.
Los funcionarios estadounidenses y expertos militares reconocen que una operación terrestre implicaría riesgos significativos, incluyendo la exposición del personal a drones y misiles iraníes, fuego terrestre y explosivos improvisados, con la posibilidad de un número considerable de bajas.
Un mes de guerra sin precedentes
Los planes de operaciones terrestres representan una escalada sustancial en el conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron cerca de 900 ataques en 12 horas contra objetivos militares, de defensa aérea y de liderazgo en Irán. En esa ofensiva inicial fue asesinado el líder supremo Alí Jamenei, junto con varios comandantes de alto rango de la Guardia Revolucionaria.
Los ataques se produjeron apenas un día después de que el canciller de Omán, Badr Al-Busaidi, anunciara un «avance» diplomático en el que Irán había aceptado no acumular uranio enriquecido y someterse a verificación completa del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Desde entonces, Irán ha respondido con ataques de misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses y países aliados en la región, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Baréin, Jordania y Arabia Saudita. El ejército israelí estimó el 13 de marzo que entre 3.000 y 4.000 soldados y comandantes iraníes habían muerto en el conflicto. Irán, por su parte, reporta daños en al menos 120 sitios históricos por los bombardeos.
De concretarse, las operaciones terrestres marcarían la primera incursión de tropas estadounidenses en territorio iraní y abrirían un capítulo inédito en la historia militar de Medio Oriente, con consecuencias geopolíticas aún difíciles de dimensionar.