Reino Unido reúne a 35 países para reabrir el estrecho de Ormuz
El Reino Unido lidera conversaciones con 35 países para reabrir el estrecho de Ormuz sin la participación de Estados Unidos, mientras Canadá confirma su presencia en las negociaciones y el llamado militar de Trump queda sin respuesta internacional.
El Reino Unido anunció la convocatoria de una cumbre diplomática con representantes de 35 países para negociar la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el comercio de petróleo. La iniciativa, dada a conocer el 1 de abril de 2026, responde a la creciente crisis energética global provocada por las tensiones bélicas con Irán en la región del golfo Pérsico.
Una crisis energética que obliga a replantear estrategias
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es el punto de tránsito de aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Su cierre parcial o total ha generado un impacto significativo en los mercados energéticos internacionales, disparando los precios del crudo y provocando escasez en diversas economías dependientes de las importaciones de hidrocarburos.
Ante este escenario, Londres decidió tomar la iniciativa diplomática para reunir a las principales potencias económicas y militares del mundo en torno a una mesa de negociación. La propuesta británica busca establecer un marco multilateral que garantice la libre navegación por el estrecho sin recurrir exclusivamente a la fuerza militar.
Pakistán emerge como mediador inesperado
Uno de los elementos más llamativos de la dinámica geopolítica actual es el surgimiento de Pakistán como mediador entre Estados Unidos e Irán. Según un análisis publicado por la BBC el 31 de marzo, Islamabad logró posicionarse como un interlocutor confiable para ambas partes gracias a sus relaciones históricas con Teherán y su alianza estratégica con Washington.
La mediación pakistaní ha sido descrita como un giro inesperado en la diplomacia regional, ya que tradicionalmente otros actores como Omán o Qatar habían desempeñado ese rol. Sin embargo, las circunstancias del conflicto actual y la presión económica sobre múltiples naciones han abierto la puerta a nuevos canales de diálogo.
La propuesta militar de Trump sin respaldo internacional
Previo a la iniciativa diplomática británica, el presidente Donald Trump había solicitado a diversos países el envío de buques de guerra para proteger el tránsito por el estrecho de Ormuz. No obstante, según reportes del Korea Times publicados a mediados de marzo, esta solicitud no obtuvo compromisos firmes de las naciones consultadas.
La falta de respaldo a la propuesta militar estadounidense evidenció que la comunidad internacional prefiere una solución negociada antes que una escalada armamentística en una de las regiones más volátiles del planeta. Esta resistencia habría impulsado, al menos en parte, la decisión del Reino Unido de promover una vía diplomática alternativa.
Los intereses en juego para las 35 naciones convocadas
Aunque no se ha revelado la lista completa de los 35 países invitados a las conversaciones, se espera la participación de:
- Las principales economías importadoras de petróleo de Asia, incluyendo China, In
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En un movimiento paralelo a la iniciativa diplomática británica, el presidente Donald Trump hizo un llamado público a diversos países para que envíen buques de guerra al estrecho de Ormuz con el objetivo de proteger la ruta comercial por la fuerza. Sin embargo, según reportó el Korea Times, el llamamiento no logró obtener compromisos concretos de ninguna nación, lo que subraya las dificultades de Washington para articular una coalición militar en la zona.
La falta de respuesta al pedido estadounidense contrasta con el enfoque multilateral propuesto por Londres, que apuesta por la negociación antes que por la presencia militar. Este vacío de apoyo podría fortalecer la posición del Reino Unido como articulador principal de la respuesta internacional a la crisis, al tiempo que expone los límites de la estrategia coercitiva impulsada desde la Casa Blanca.
Canadá confirmó su participación en las conversaciones lideradas por el Reino Unido para reabrir el estrecho de Ormuz. Según informó Global News, la ministra canadiense Anita Anand se sumará a las negociaciones multilaterales, un dato que refuerza el alcance internacional de la iniciativa británica.
El elemento más relevante es que las conversaciones se llevarán a cabo sin la participación de Estados Unidos. La ausencia de Washington en la mesa diplomática marca una fractura significativa en la respuesta occidental a la crisis y sugiere que la estrategia militar impulsada por Trump —que ya había fracasado en obtener compromisos para enviar buques de guerra— también está alejando a los aliados tradicionales del canal diplomático estadounidense.
La decisión de proceder sin Estados Unidos podría consolidar al Reino Unido como el eje central de la respuesta internacional, al tiempo que evidencia el aislamiento de la postura norteamericana frente a una coalición que prioriza la negociación sobre la confrontación.