Francia detiene a dos sospechosos por ataque a Bank of America
Autoridades francesas arrestaron a dos nuevos sospechosos por el atentado frustrado contra la sede de Bank of America en París el 28 de marzo de 2026.
Las autoridades francesas detuvieron este sábado 29 de marzo de 2026 a dos nuevos sospechosos en relación con el intento de atentado contra la sede de Bank of America en París, frustrado por la policía en la madrugada del viernes. Con estas detenciones, el número de personas bajo custodia asciende a tres, mientras la fiscalía antiterrorista amplía una investigación que podría tener ramificaciones internacionales.
El ataque frustrado en el corazón de París
El incidente ocurrió alrededor de las 3:25 de la madrugada del viernes 28 de marzo en la Rue de la Boétie, en el exclusivo octavo distrito de la capital francesa, a pocas calles de los Campos Elíseos. Agentes de la policía interceptaron a un individuo que intentaba encender un artefacto explosivo improvisado frente al edificio que alberga la sede parisina de Bank of America.
Según fuentes policiales, el dispositivo estaba compuesto por un contenedor de cinco litros lleno de un líquido no identificado, probablemente hidrocarburos, y una carga explosiva de aproximadamente 650 gramos de pólvora con un sistema de ignición rudimentario. Aunque las autoridades calificaron el artefacto como rudimentario, señalaron que habría podido causar víctimas mortales de haber sido detonado con éxito.
Un segundo individuo que presuntamente filmaba la escena huyó del lugar y fue objeto de búsqueda inmediata por parte de las fuerzas de seguridad.
Reclutado por Snapchat a cambio de 600 euros
Uno de los aspectos más llamativos del caso es el método de reclutamiento del sospechoso principal. Según fuentes policiales citadas por medios franceses, el detenido declaró haber sido contactado y reclutado a través de la aplicación Snapchat para llevar a cabo el atentado a cambio de una suma de 600 euros.
Este detalle ha generado preocupación entre los servicios de inteligencia europeos, ya que sugiere la existencia de redes que utilizan plataformas de mensajería y redes sociales para captar a individuos vulnerables dispuestos a ejecutar actos violentos por cantidades relativamente pequeñas de dinero. El primer detenido es además menor de edad, lo que añade una dimensión adicional a la investigación.
La custodia del menor arrestado inicialmente fue extendida por las autoridades judiciales, lo que permite a los investigadores prolongar los interrogatorios mientras avanzan en la identificación de posibles cómplices o instigadores.
Conexión con ataques similares en Europa
Las autoridades francesas han identificado similitudes entre el atentado frustrado de París y una serie de incidentes ocurridos en otros países europeos durante las últimas semanas. Según los investigadores, se han registrado ataques o intentos de ataque con dispositivos improvisados contra instalaciones vinculadas a intereses estadounidenses en Países Bajos, Bélgica, Reino Unido y Noruega.
Este patrón sugiere una posible coordinación o, al menos, una inspiración común detrás de estos actos. Funcionarios de seguridad han señalado que los atentados podrían estar vinculados al conflicto en Oriente Medio, aunque la investigación aún se encuentra en una fase temprana para establecer conexiones definitivas.
La fiscalía nacional antiterrorista de Francia (PNAT) asumió la investigación desde el primer momento, abriendo diligencias por los delitos de intento de destrucción mediante sustancia explosiva en relación con una empresa terrorista y asociación criminal terrorista.
Refuerzo de la seguridad y próximos pasos
Tras el incidente, las autoridades francesas reforzaron la vigilancia en torno a edificios diplomáticos y sedes de empresas estadounidenses en territorio francés. La rápida intervención policial ha sido señalada como un ejemplo de la eficacia de los servicios de seguridad del país.
Bank of America no ha emitido hasta el momento una declaración pública detallada sobre el intento de ataque contra sus instalaciones en París, aunque fuentes cercanas a la entidad financiera confirmaron que se están coordinando con las autoridades francesas.
La investigación se centra ahora en rastrear las comunicaciones digitales de los detenidos para determinar quién está detrás del reclutamiento a través de redes sociales y si existe una red organizada que opera a nivel europeo. Los servicios de inteligencia de varios países del continente mantienen contacto permanente para compartir información sobre posibles amenazas adicionales.
El caso pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las autoridades europeas ante una nueva modalidad de reclutamiento terrorista que aprovecha las plataformas digitales para captar a ejecutores jóvenes y vulnerables, capaces de actuar con escasa preparación pero con potencial destructivo real.