FDI asegura que el 90% de la industria armamentista iraní caerá en días
Las Fuerzas de Defensa de Israel afirman haber dañado el 70% de la industria militar de Irán y prevén alcanzar el 90% en pocos días.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron este sábado que hasta el 90% de la infraestructura de la industria armamentista de Irán podría quedar inutilizada en cuestión de días, en el marco de la campaña militar conjunta con Estados Unidos que comenzó el 28 de febrero de 2026. Según un alto oficial militar israelí, aproximadamente el 70% de los componentes de la industria militar iraní ya han sido dañados desde el inicio de las operaciones.
Objetivos estratégicos de la campaña
De acuerdo con fuentes militares israelíes, los ataques han tenido como blancos principales las instalaciones de misiles superficie-superficie y superficie-aire, plantas de producción del Ministerio de Defensa iraní, fábricas de sistemas balísticos y un cuartel general involucrado en el desarrollo de armamento naval.
El portavoz de las FDI, el general de brigada Effie Defrin, declaró en una conferencia de prensa que "en pocos días" el ejército completaría los ataques contra todos los activos "críticos" de las industrias de producción militar de Irán. Defrin también confirmó que dos instalaciones nucleares habían sido alcanzadas, incluyendo lo que describió como una planta de procesamiento de uranio y la planta de agua pesada de Arak, utilizada según Israel en el desarrollo de armas nucleares.
Daños acumulados desde el inicio del conflicto
Las cifras publicadas por las FDI reflejan la magnitud de la operación. Desde el 28 de febrero, la aviación israelí ha bombardeado cientos de sitios de lanzamiento de misiles en territorio iraní y ha dejado inoperativas más de 300 lanzaderas de misiles balísticos. Según datos del propio ejército israelí, la tasa de disparo de misiles por parte de Irán se ha desplomado un 92% respecto a los niveles previos al conflicto.
En el frente naval, Estados Unidos ha reportado la destrucción de 17 buques de guerra iraníes, incluyendo un submarino. Israel también ha atacado instalaciones de producción de misiles y minas marinas utilizadas, según las FDI, para "la planificación, desarrollo, ensamblaje y almacenamiento de misiles avanzados" dirigidos contra infraestructura marítima.
Ataques a instalaciones nucleares y energéticas
Uno de los aspectos más significativos de la campaña ha sido el ataque a la infraestructura nuclear iraní. Israel confirmó haber bombardeado una planta de procesamiento de uranio en la ciudad de Yazd, en el centro de Irán, donde se extraían materias primas esenciales para el proceso de enriquecimiento de uranio.
Además de los objetivos militares, los ataques también han alcanzado infraestructura industrial y energética. Según diversos reportes, dos de las mayores fábricas de acero de Irán, una central eléctrica y sitios nucleares civiles figuran entre los blancos confirmados.
Escalada e impacto humanitario
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció el viernes que Israel "intensificará y expandirá" su campaña militar contra Irán. Las FDI lanzaron una segunda ronda de ataques horas después de anunciar una "ola de ataques a gran escala" contra objetivos de infraestructura en Teherán.
Sin embargo, el conflicto ha generado graves consecuencias humanitarias. Según la Organización Mundial de la Salud, al menos 18 hospitales e instalaciones sanitarias han sido impactados. Irán ha denunciado daños severos en escuelas y zonas residenciales, incluyendo un incidente en Minab donde un ataque a una escuela primaria para niñas causó la muerte de más de 170 personas, convirtiéndose en el episodio más letal del conflicto hasta la fecha.
Contexto y perspectiva
La operación militar conjunta entre Israel y Estados Unidos, iniciada a finales de febrero, tiene como objetivo declarado inducir un cambio de régimen y desmantelar los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán. La campaña representa la mayor escalada militar en Medio Oriente en décadas y ha reconfigurado el equilibrio de poder regiónal.
El alto oficial israelí que proporcionó las cifras sobre el daño a la industria militar iraní señaló que los ataques fueron diseñados no solo para causar daño operaciónal inmediato, sino también para debilitar la capacidad de producción futura del régimen iraní mediante la disrupción económica de su aparato industrial-militar.
Con la campaña entrando en su quinta semana, la comunidad internacional observa con preocupación tanto la efectividad militar de las operaciones como el creciente costo humanitario. Las próximas jornadas serán determinantes para evaluar si las FDI alcanzan su objetivo declarado del 90% de destrucción de la capacidad armamentista iraní, y qué implicaciones tendrá esto para la estabilidad de la región y las posibilidades de una resolución diplomática del conflicto.