Dron iraní impacta petrolero kuwaití en Dubái y eleva la tensión en el Golfo Pérsico
Un dron iraní impactó el petrolero kuwaití Al Salmi cargado con dos millones de barriles en el puerto de Dubái. Sin heridos ni derrame de crudo.
Un dron iraní impactó en la madrugada de este martes 31 de marzo de 2026 al petrolero kuwaití Al Salmi, un buque de gran porte cargado con aproximadamente dos millones de barriles de crudo, mientras se encontraba anclado en la zona de fondeo del puerto de Dubái, a unas 31 millas náuticas al noroeste del emirato. El ataque, ocurrido alrededor de las 00:10 hora local, provocó daños en el casco y un incendio a bordo, aunque las autoridades confirmaron que los 24 tripulantes están a salvo y que no se registró derrame de petróleo.
Detalles del ataque y respuesta inmediata
La Kuwait Petroleum Corporation (KPC), empresa estatal kuwaití, confirmó mediante un comunicado que el Al Salmi —un Very Large Crude Carrier (VLCC) con bandera de Kuwait— fue alcanzado por un dron explosivo mientras aguardaba en una zona de anclaje densamente transitada por embarcaciones que esperan para salir del Golfo Pérsico a través del estratégico Estrecho de Ormuz.
El impacto dañó el casco del buque y generó un incendio que fue combatido por equipos de respuesta emiratíes. La Oficina de Medios de Dubái informó posteriormente que el fuego había sido extinguido y que el incidente estaba completamente contenido, sin fugas de crudo al mar. Las autoridades portuarias activaron protocolos de emergencia ante la posibilidad de un derrame ambiental de gran magnitud, dado el volumen de carga a bordo.
Impacto en los mercados petroleros
La noticia del ataque provocó un repunte inmediato en los precios internacionales del crudo. Los contratos de futuros del Brent registraron alzas significativas en las primeras horas de negociación, reflejando la creciente preocupación de los mercados por la seguridad del tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
Según analistas del banco Rabobank, la volatilidad impulsada por el conflicto bélico y los riesgos estructurales sobre la infraestructura energética de la región podrían mantener los precios elevados durante las próximas semanas, especialmente si los ataques contra instalaciones y embarcaciones petroleras continúan escalando.
Contexto: la ofensiva iraní contra los Emiratos Árabes Unidos
El ataque contra el Al Salmi se enmarca en una serie de agresiones iraníes contra objetivos marítimos y terrestres en el Golfo desde que comenzó el conflicto armado entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero de 2026. Desde entonces, múltiples embarcaciones mercantes han sido alcanzadas por misiles y drones explosivos en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz.
En la misma jornada del martes, los Emiratos Árabes Unidos reportaron haber interceptado un ataque de mayor envergadura que incluyó ocho misiles balísticos, cuatro misiles de crucero y 36 drones lanzados desde territorio iraní. La agencia de noticias Tasnim, vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), confirmó que Irán había lanzado operaciones con misiles y drones contra los EAU.
Riesgos para la navegación internacional
El incidente eleva las alarmas sobre la seguridad de la navegación comercial en una de las arterias marítimas más críticas del mundo. Por el Estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume a nivel global, y cualquier interrupción prolongada podría tener consecuencias severas para los mercados energéticos y la economía mundial.
Empresas navieras y aseguradoras ya habían comenzado a incrementar las primas de riesgo para embarcaciones que transitan la zona, y el ataque directo a un VLCC cargado en un puerto tan importante como Dubái representa una escalada cualitativa que podría disuadir aún más el tráfico marítimo por la región.
Perspectiva y próximos pasos
Kuwait condenó enérgicamente el ataque contra su petrolero y exigió garantías de seguridad para sus operaciones de exportación de crudo. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada militar en el Golfo, mientras las principales potencias evalúan mecanismos para proteger el comercio marítimo en la zona.
La atención se centra ahora en la respuesta diplomática y militar de los países del Golfo y sus aliados, así como en la posibilidad de que Irán intensifique sus ataques contra infraestructura petrolera como herramienta de presión en el conflicto en curso. Los próximos días serán determinantes para evaluar si el incidente marca un punto de inflexión en la estrategia bélica iraní o si forma parte de un patrón de hostilidades que continuará en ascenso.