Detienen al ex primer ministro de Nepal por muertes en protestas

sábado, 28 de marzo de 2026, 14:28ZipperTendencia: Nepal’s former prime minister KP Sharma Oli arrested over deaths during Gen Z protests - CNN ()

Las autoridades de Nepal arrestaron este sábado 28 de marzo de 2026 al ex primer ministro KP Sharma Oli y al ex ministro del Interior Ramesh Lekhak por su presunta responsabilidad en la muerte de al menos 77 personas durante las protestas de la generación Z contra la corrupción que sacudieron el país en septiembre de 2025. La detención se produjo apenas un día después de que el nuevo primer ministro Balendra Shah jurara el cargo tras las primeras elecciones celebradas desde el levantamiento.

Las protestas que derrocaron un gobierno

El 8 de septiembre de 2025, miles de jóvenes nepalíes salieron a las calles de Katmandú para protestar contra la prohibición gubernamental de 26 plataformas de redes sociales. Lo que comenzó como un reclamo contra la censura digital se transformó rápidamente en un levantamiento masivo contra la corrupción generalizada, las dificultades económicas y el desempleo juvenil que afectaban al país himalayo.

Las manifestaciones se extendieron a nivel nacional al día siguiente. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad dejaron un saldo de al menos 77 muertos en apenas dos jornadas de violencia, mientras el parlamento y varios edificios gubernamentales eran incendiados por los manifestantes. La magnitud de la crisis obligó a Oli a presentar su renuncia, poniendo fin a su mandato en medio de una de las peores crisis políticas en la historia reciente de Nepal.

La comisión que señala negligencia criminal

Tras la caída del gobierno, se conformó una comisión de investigación encargada de esclarecer los hechos de violencia durante las protestas. El informe final, presentado la semana pasada, concluyó que si bien no se pudo establecer que existiera una orden directa de disparar contra los manifestantes, tampoco se hizo ningún esfuerzo por detener o controlar los disparos por parte de las fuerzas de seguridad.

La comisión determinó que, debido a la conducta negligente de las autoridades, incluso menores de edad perdieron la vida durante la represión. En consecuencia, recomendó que Oli, Lekhak y el entonces inspector general de la Policía, Chandra Kuber Khapung, fueran procesados bajo los artículos 181 y 182 del Código Penal Nacional de Nepal por negligencia criminal, cargos que podrían acarrear una pena de hasta 10 años de prisión.

El panel investigador responsabilizó específicamente a Oli por no tomar ninguna medida para detener las horas de disparos que causaron la muerte de al menos 19 manifestantes durante el primer día de las protestas, el 8 de septiembre.

Balen Shah y el inicio de una nueva era política

La detención de Oli se enmarca en el profundo cambio político que atraviesa Nepal. El viernes 27 de marzo, Balendra Shah, un rapero convertido en político conocido popularmente como Balen, juró como nuevo primer ministro del país. Shah, quien ganó notoriedad como alcalde de Katmandú, representa para la juventud nepalí la promesa de una política renovada y alejada de la corrupción que caracterizó a las generaciones anteriores de dirigentes.

Las elecciones que llevaron a Shah al poder fueron las primeras desde el levantamiento de septiembre de 2025, y su llegada al gobierno marca un quiebre generacional en la política nepalí. La generación Z, que protagonizó las protestas, logró no solo derribar un gobierno sino también impulsar un recambio en la clase dirigente del país.

Reacciones y tensiones políticas

El Partido Comunista de Nepal (Marxista-Leninista Unificado), la agrupación política de Oli, calificó la detención como ilegal y la denunció como un acto de venganza política. El partido exigió la liberación inmediata del ex mandatario y anunció la convocatoria de movilizaciones para el domingo 29 de marzo.

La situación plantea un escenario de tensión en un país que apenas comienza a estabilizarse tras meses de turbulencia institucional. Mientras el nuevo gobierno de Shah busca consolidar su autoridad y responder a las demandas de justicia de la generación que derrocó al anterior régimen, la detención de Oli podría avivar las divisiones en el panorama político nepalí.

Un precedente para la región

El arresto del ex primer ministro marca un hito significativo en la historia reciente de Nepal. Por primera vez, un ex jefe de gobierno enfrenta cargos penales por la represión de manifestaciones ciudadanas. El proceso judicial que se avecina será una prueba tanto para el sistema de justicia del país como para el compromiso del nuevo gobierno con la rendición de cuentas y el estado de derecho.

La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, donde una generación de jóvenes logró impulsar un proceso de justicia que podría sentar un precedente en toda la región del sur de Asia.