Variante Cigarra de COVID-19: síntomas, mutaciones y vigilancia de la OMS en 2026

lunes, 30 de marzo de 2026, 05:34ZipperTendencia: covid symptoms 2026 (100+)

La variante Cigarra (BA.3.2) del COVID-19 se expande en más de 25 estados de EE.UU. Conoce sus síntomas, mutaciones y qué dice la OMS.

La variante BA.3.2 del COVID-19, conocida coloquialmente como Cigarra, se ha detectado en al menos 25 estados de Estados Unidos y en más de 20 países, lo que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a clasificarla como variante bajo monitoreo. La cepa, que forma parte de los linajes derivados de Ómicron, presenta entre 70 y 75 mutaciones respecto a las cepas dominantes actuales, una cifra que ha llamado la atención de la comunidad científica internacional.

Por qué se llama Cigarra y de dónde proviene

El apodo Cigarra no es arbitrario. La variante BA.3.2 fue identificada por primera vez en 2024, pero desapareció de los registros epidemiológicos durante varios meses. A finales de 2025, resurgió en Sudáfrica antes de expandirse rápidamente a otros continentes, un comportamiento que los investigadores compararon con el ciclo de vida de las cigarras, insectos que permanecen bajo tierra durante años antes de emerger en masa.

La OMS detectó su reaparición y la catalogó como variante bajo monitoreo, un nivel de alerta que implica seguimiento constante pero que aún no la sitúa como variante de preocupación. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos, México y varios países europeos han reforzado la vigilancia genómica para rastrear su propagación.

Síntomas de la variante Cigarra

Según los reportes clínicos acumulados hasta la fecha, la variante Cigarra no presenta síntomas exclusivos que la distingan de otras cepas recientes del COVID-19. Los cuadros registrados se mantienen en un rango de leves a moderados, especialmente en personas vacunadas. Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Dolor de garganta, descrito como el síntoma inicial más común
  • Tos seca o con cosquilleo persistente
  • Congestión nasal o secreción abundante
  • Fatiga y malestar general
  • Dolor de cabeza y dolor muscular
  • Fiebre leve o escalofríos

Algunos pacientes también han reportado síntomas gastrointestinales como náuseas y diarrea, así como irritación ocular y, en menor medida, pérdida temporal del gusto y el olfato, un síntoma que había disminuido con las variantes más recientes de Ómicron.

Los especialistas subrayan que no existe evidencia de que la variante Cigarra cause cuadros más graves que las cepas predominantes. Sin embargo, advierten que su elevado número de mutaciones podría modificar la presentación clínica conforme se acumulen más datos.

La preocupación: evasión inmunitaria

El factor que más inquieta a los epidemiólogos no es la severidad de los síntomas, sino la capacidad de evasión inmunitaria de la BA.3.2. Con entre 70 y 75 mutaciones en comparación con las cepas dominantes, el virus podría tardar más en ser reconocido por el sistema inmunológico, incluso en personas vacunadas o que hayan tenido infecciones previas.

Estudios de laboratorio preliminares indican que las vacunas de la temporada 2025-2026, diseñadas contra el linaje JN.1, muestran menor efectividad contra la BA.3.2 en pruebas de neutralización. No obstante, los expertos señalan que la protección contra enfermedad grave se mantiene en niveles aceptables y que los antivirales disponibles conservan su eficacia total contra esta variante.

La OMS ha solicitado a los fabricantes de vacunas que evalúen la necesidad de actualizar las fórmulas para la próxima temporada, aunque aún no ha emitido una recomendación formal de cambio.

Situación en América Latina

En México, las autoridades sanitarias han confirmado que monitorean la posible llegada de la variante Cigarra al territorio nacional. Hasta el momento, no se han reportado casos confirmados mediante secuenciación genómica en el país, pero la cercanía con Estados Unidos y el flujo constante de viajeros mantienen la alerta activa.

En otros países de la región, la vigilancia genómica varía considerablemente. Naciones con sistemas de secuenciación robustos, como Brasil y Argentina, han intensificado el rastreo, mientras que en Centroamérica y el Caribe la capacidad de detección sigue siendo limitada.

Qué hacer ante los síntomas

Los especialistas recomiendan que cualquier persona que presente síntomas respiratorios compatibles con COVID-19 se realice una prueba de detección, especialmente si ha estado en contacto con viajeros internacionales o en zonas con circulación confirmada de la variante.

Las medidas de prevención siguen siendo las mismas: vacunación actualizada, lavado frecuente de manos, ventilación adecuada de espacios cerrados y uso de mascarilla en entornos de alto riesgo. Para personas con factores de riesgo, como adultos mayores o pacientes inmunocomprometidos, la consulta médica temprana sigue siendo fundamental para acceder a tratamientos antivirales dentro de la ventana de eficacia.

Perspectiva y próximos pasos

La comunidad científica coincide en que la variante Cigarra representa un recordatorio de que el SARS-CoV-2 continúa evolucionando y que la vigilancia genómica global es esencial para anticipar nuevas oleadas. La OMS tiene previsto actualizar su evaluación de riesgo en las próximas semanas, conforme se acumulen datos epidemiológicos de los países afectados. Mientras tanto, la recomendación principal sigue siendo mantener los esquemas de vacunación al día y no subestimar los síntomas respiratorios, por leves que parezcan.