Kyle Cooke rompe el silencio sobre su separación de Amanda Batula
Kyle Cooke habla por primera vez sobre su separación de Amanda Batula tras cuatro años de matrimonio. Todos los detalles de la ruptura de Summer House.
Kyle Cooke, estrella del reality show Summer House de Bravo, rompió el silencio sobre su separación de Amanda Batula, con quien estuvo casado durante cuatro años. La declaración del empresario llega semanas después de que la pareja confirmara públicamente el fin de su matrimonio en enero de 2026, y revela en qué términos se encuentra actualmente la relación entre ambos.
El fin de un matrimonio televisado
La noticia de la separación sacudió al público seguidor de Summer House cuando, en enero de 2026, medios como Us Weekly confirmaron que Cooke y Batula habían decidido tomar caminos separados. La pareja, que contrajo matrimonio en 2021 tras varios años de noviazgo documentados en el programa, se convirtió en una de las parejas más reconocidas de la televisión de realidad estadounidense.
Durante las temporadas del show, los espectadores fueron testigos tanto de los momentos más entrañables de su relación como de las tensiones que eventualmente los llevaron a esta decisión. Las discusiones sobre planes de vida, la presión mediática y las dinámicas de convivencia fueron temas recurrentes que el programa capturó a lo largo de los años.
Cooke habla por primera vez
En marzo de 2026, Kyle Cooke decidió abordar públicamente la situación por primera vez desde la separación. El empresario y fundador de la marca de bebidas Loverboy reveló en qué punto se encuentra su relación con Batula, ofreciendo detalles sobre cómo ambos están manejando la transición tras el fin del matrimonio.
Si bien los términos exactos de la separación se mantienen en el ámbito privado, las declaraciones de Cooke sugieren que ambos buscan mantener una relación cordial a pesar de las circunstancias. La pareja compartió no solo una vida personal sino también vínculos profesionales a través de Loverboy, la empresa de bebidas que Cooke fundó y en la cual Batula tuvo un papel activo como directora creativa.
Amanda Batula sigue adelante con nuevos proyectos
Por su parte, Amanda Batula no se ha detenido tras la ruptura. La diseñadora y personalidad televisiva ha canalizado su energía en nuevos emprendimientos profesionales. Entre ellos destaca su colaboración con Vaseline para el lanzamiento de ShimmerGirl, su primera colección bajo la marca Loverboy, que incluye los aceites en gel Glazed & Glisten.
Esta colaboración representa un paso significativo en la carrera independiente de Batula, quien busca consolidar su identidad profesional más allá de su relación con Cooke y del programa que los catapultó a la fama. El proyecto refleja su experiencia en diseño y dirección creativa, áreas en las que se desempeñó durante su participación en Loverboy.
El impacto en Summer House
La separación de Cooke y Batula plantea interrogantes sobre el futuro de Summer House, un programa que durante varias temporadas utilizó la relación de la pareja como uno de sus arcos narrativos principales. La dinámica del grupo en los Hamptons inevitablemente se verá afectada por esta ruptura, lo que podría generar tanto tensión como nuevo material para futuras temporadas.
No es la primera vez que una separación entre integrantes del elenco sacude a un reality de Bravo. Sin embargo, dado el protagonismo que Cooke y Batula tuvieron dentro del programa, esta ruptura podría ser una de las más significativas en la historia del show.
Lo que viene para ambos
Tanto Kyle Cooke como Amanda Batula parecen enfocados en sus respectivas carreras mientras navegan esta nueva etapa. Cooke continúa al frente de Loverboy, que ha expandido su presencia en el mercado de bebidas, mientras que Batula explora nuevas oportunidades creativas y colaboraciones con marcas reconocidas.
La audiencia de Summer House estará atenta a cómo se desarrolla la dinámica entre ambos en futuras apariciones televisivas y si la separación marcará un antes y un después en el formato del programa. Por ahora, ambos han optado por manejar la situación con discreción, priorizando el respeto mutuo sobre el drama mediático.